Autor: Charles Dickens
Leer a Dickens en el siglo XXI requiere un esfuerzo previo para sumergirse en la atmósfera victoriana. Sin una revolución industrial y las consecuencias económicas, políticas y sociales que produciría en Inglaterra, Dickens no sería el escritor moralista que fue. Habrá que recordar los movimientos profundos que se vivieron en un país que pasó de ser eminentemente agrícola y rural, para convertirse en el centro del progreso científico y tecnológico. Las fábricas hicieron de las ciudades sus centros económicos, surgió una nueva clase que era el proletariado urbano: pobre, sin educación, descontenta. Ante el caos por la situación emergente, el intelectual del siglo XIX desarrolla una actitud didáctica, cuestiona los valores impuestos por la sociedad utilitaria, intentando, a su vez, ordenar el desarrollo explosivo.






