Autor: J. M. Coetzee
De manera magistral, el Nobel J.M. Coetzee mantiene al lector en suspenso desde el primer capítulo hasta el final, sin concederle una tregua. Primero creerá que la aventura del profesor David Lurie con su alumna Melanie Isaacs, es la causa de LA DESGRACIA anunciada en el título -porque lo acusan de acoso, porque pierde el trabajo y su fuente de ingresos, porque lo humillan públicamente obligándolo a partir- luego irá descubriendo que no es así. Una vez que David deja Ciudad del Cabo y se va al campo a vivir con su hija, surgen nuevas y “peores” desgracias: el robo, la violación de la hija y el intento de quemarlo a él, agravados por la insalvable distancia cultural, ideológica y generacional entre él y Lucy. Decepcionado, el ex profesor regresa a la ciudad y encuentra su casa saqueada: sus discos, su música, su ropa. Los ladrones han hecho polvo su pasado. Ahí se entera del embarazo de su hija, de la decisión de Lucy de casarse con quien fue cómplice de la violación, y de la renuncia que ella hace a sus tierras -por las que tanto había luchado- a favor del futuro marido.






