Autor: Javier Cercas
“La velocidad de la luz” se lee a “la velocidad del rayo”, me comentó una alumna que había devorado la novela con exaltada curiosidad. El comentario me pareció acertado. La ambigüedad que rodea a Rodney Falk es un estímulo inicial para el lector, luego esta oscuridad va envolviendo al personaje más joven y complicando la historia, retorciéndola: el lector ya no puede abandonar.






