Autor: Kazuo Ishiguro
Nacido en Japón y criado en Inglaterra, Kazuo Ishiguro, consigue combinar con naturalidad aquello que es común a las dos culturas que lo definen: la contención.
Por un lado, la contención entendida como la elegancia propia de un hombre educado que no permite que sus emociones emerjan, evitando de esa manera la vulgaridad del sentimiento, en el más clásico estilo inglés. Y por el otro, la contención como una búsqueda de armonía exterior que intente controlar al caótico mundo interior en aras de una aparente serenidad concebida ésta como un valor estético, más cercano al sentir japonés.






